Si nos olvidamos de soñar, el mundo esta perdido.

Si nos olvidamos de soñar, el mundo esta perdido.

jueves, 13 de noviembre de 2014

La mochila

Cuando mi generación y las anteriores iban a la escuela, las mochilas eran solo para colgar en los hombros, o como bandoleras, cruzadas. Eso me hace pensar metafóricamente, que nos enseñaban y preparaban para cargar nuestras cosas, nuestros logros, hechos, consecuencias, acciones en general, esa mochila representaba el peso que tenía todo lo que hacíamos. Hoy, caminando por las calles de ciudades más dinámicas a las que me crié observo que cada vez es más frecuente ver una mochila pero con carrito, con manija y ruedas, y me deja pensando; será esto la nueva metáfora de estos tiempos? Las rueditas significan que cada vez más desestimamos el peso de nuestras acciones? Y por ende, el de nuestras consecuencias? Que le pasamos a algo más la carga de lo que hacemos nosotros, y por ello, ya no aprendemos a responsabilizarnos de lo nuestro…  que por el hecho de que lleve rueditas  pueda cargar más, y a nosotros no nos haga tanto peso, signifique en la vida, que podemos hacer más fácil más cosas sin hacernos cargo de las consecuencias?

Cosas que una piensa al ver a un niño con mochila… 

martes, 28 de octubre de 2014

una herida de verdad,

De todo nos queda una herida, de cada paso mal dado, de cada piedra en el camino.
Cada vez que miramos als cicatrices, recordamos lo que nos marcó, esta en nosotros tomar ese recuerdo como malo o bueno, podemos aprender de el, o dejar que nos perturbe el solo hecho de recordar. Esta en improvisar de la mejor forma posible la aceptacion... ante cualquier herida, siempre nos va a quedar el recuerdo y la marca, por suerte poco a poco las sensaciones van bajando su intensidad hasta que en un punto, dejamos de sentirlo. hasta que suceda algo parecido y que nos toque la cicatriz de nuevo. Es en ese momento que tenemos que reaccionar y actuar, si correjimos el rumbo para que nuestra cicatriz no cresca, o nos abrimos a herirnos y volver a intentar curarnos.

Una curita por favor...

Hoy me dedico a mi, hoy me tocará aprender a las pedradas, que no soy una sanadora de corazones rotos… al menos no de los que no se quieren dejar curar, de los que se encierran en los viejos fantasmas. No soy esa, y no me hace bien para mi tratar de serlo, aunque el sentimiento sea mas fuerte y me vengan las ganas de curar, debo guardar mis vendas para una mejor situación, o si tal vez para mi misma. No soy masoquista por preveer que voy a sufrir y no querer hacer nada para cambiarlo, simplemente se que lo que cuesta, vale la pena y siempre van a haber espinas en el camino, para eso tengo las vendas, para mi y para el que se pinche conmigo.                               
Tal vez y solo tal vez, para alguien que se arrime a mostrarme sus heridas, también ahí las compartiré.

 Pero tengo que aprender que son mi recurso de vida, y que yo, soy recurso y sustento de mi estabilidad. si no me curo yo, quien lo hará por mi? 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Cuando Nombrar Pacifica o Apacigua el Conflicto

La ausencia de un nombre, trae a nosotros el conflicto de lo desconocido, de replantearnos que somos?  Quiénes somos?  Nombrarme y nombrarnos..
Y dejar a mi voluntad, adaptándome a nombres predispuesto  por los de afuera, crearnos un “yo” basado a lo que nos dice.  “Somos los que ellos dicen que somos” y es en ese momento es en el que empezamos a cuestionarnos  y adentrarnos en los conflictos con el afuera, con lo que dicen y lo que digo yo de mi, o con lo que decimos de nosotros como conjunto, autocalificarnos para saber si estamos bien o mal, alejados o enfocados en nuestro centro de bienestar propio.


Todo esto es a causa de un nombre, de un titulo. Tanto para la rutina, para la vida, como  para un proyecto. Dejar un nombre a modo de titulo, nos crea la fugaz imagen de que estabilizamos lo que tenemos, aunque a veces no sea así,  y tengamos que buscar el nombre real, y aunque otras veces, nos sirva de apoyo para seguir adelante descubriendo mas nombres a lo largo de la vida. 

martes, 24 de junio de 2014

Juego de identidad

Desde siempre vemos en los cuentos que el amor se encuentra buscando, buscando agradar, demostrar, exaltar, y a veces hasta crear virtudes que no están. Solo por el hecho de querer que se fijen en nosotros, generar ese interés, ese enamoramiento. Pero el caso es que mostramos otra imagen, una que nosotros mismos creamos, y que nos cuesta mantener delante del espejo, entrenando el papel de seres perfectos... papel que nunca llegaremos a actuar. Se hace esto para que? para llamar la atención de alguien que su imagen nos atrae?.. y si también hace lo mismo? también exagera sus virtudes y esconde esos defectos solo por el afán de aceptación? 
No es mejor saltarnos el paso de fingir, de crear algo que no somos, de mentirnos a nosotros mismos,y de empezar a aceptarnos pese a nuestros defectos?
Se que esta respuesta esta en cada uno de nosotros, y depende de lo desesperado o no que se este por encontrar el amor, o lo que mas se le asemeje y que eso nos conforme. Si se hiciera algo parecido al ser espontaneo, nos ahorraríamos muchos dolores de cabeza, ilusiones, y hasta amores imposibles.
Mostrarnos como nosotros mismos ante todos es lo que nos facilita el camino, para todo, tanto para encontrar ese amor (o lo que se le parezca), como para encontrar las verdaderas amistades, No las mejores, porque eso seria capitulo aparte.. pero si las buenas, esas que duran batallas y guerras perdidas, pero que al final, resurgen como un fenix.