La ausencia de un nombre, trae a nosotros el conflicto de
lo desconocido, de replantearnos que somos?
Quiénes somos? Nombrarme y
nombrarnos..
Todo esto es a causa de un nombre, de un titulo. Tanto para
la rutina, para la vida, como para un proyecto.
Dejar un nombre a modo de titulo, nos crea la fugaz imagen de que estabilizamos
lo que tenemos, aunque a veces no sea así,
y tengamos que buscar el nombre real, y aunque otras veces, nos sirva de
apoyo para seguir adelante descubriendo mas nombres a lo largo de la vida.